La mejor edad para mandar a los niños a estudiar idiomas al extranjero

Niños en curso de inglés en el extranjero

Niños en curso de inglés en el extranjero

Mandar a un niño a hacer un curso de idiomas en el extranjero siempre es una buena opción para el verano y para aprovechar las vacaciones para que aprendan se diviertan al mismo tiempo. Pero la duda para muchos padres y madres es la siguiente:

A partir de los 10 años se puede hacer un curso en el extranjero

A partir de los 10 años se puede hacer un curso en el extranjero

¿Cuál es la mejor edad para empezar a mandar mi hijo/a al extranjero a hacer un curso de inglés, o cualquier otro idioma?

Si bien lo mejor es empezar con los idiomas a temprana edad, ya que en ese momento el cerebro de los pequeños es una esponja que absorbe literalmente todo lo que ocurre en su entorno, los expertos recomiendan no inscribir a los niños en un curso fuera de su país hasta los 10 ó 12 años, puesto que en esa edad ya comienzan a ser autónomos y no se sentirán tan abrumados por la distancia con sus padres. Esa es la razón por la que la mayoría de los cursos de idiomas en el extranjero se organizan a partir de esa edad.

Estos programas están especialmente diseñados para que los niños y niñas vivan una experiencia inolvidable en un entorno seguro, con monitores desde España y después durante el curso, que velarán poro su bienestar y también porque aprendan y disfruten lo más posible. En Inglaterra, por ejemplo, hay cursos de ese tipo.

Así, las clases de inglés se dan en un entorno comunicativo y además en el tiempo de ocio hay multitud de actividades deportivas, educativas, artísticas o excursiones organizadas para que sigan practicando inglés.

Una buena alternativa a los cursos en el extranjero en estas edades es inscribirlos en campamentos de verano en su propio país, en Andalucía, Valencia, Marbella, la Sierra de Madrid… Así estarán cerca de casa aunque en un entorno en el que todo es en inglés.

De cualquier modo, siempre es necesario que cuando enviemos a nuestros hijos a un curso en el extranjero, les hagamos sentir seguros y no les transmitamos nuestra ansiedad. Es importante que vean que estamos felices de que ellos vivan esta experiencia.